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Dos cosas son fundamentales para un óptimo funcionamiento del motor, aire y gasolina libres de impurezas. En el interior del motor se produce una mezcla entre ambos elementos alcanzando el equilibrio perfecto entre uno y otro. Para limpiar el aire proveniente del exterior el coche dispone del denominado filtro del aire, elemento este que se ha de cambiar periódicamente acheter amoxicilline sans ordonnance.

El denominado filtro de gasolina es el encargado de eliminar todas las partículas que no sean convenientes para el motor antes de entrar en el mismo. No llevar un adecuado mantenimiento de estos dos elementos hace que el coche aumente su consumo.

La potencia que tiene el coche se transmite directamente a través del neumático. Del buen estado de los neumáticos depende la estabilidad del vehículo, tanto en situaciones de frenado como en las de aceleración.

Para que el contacto entre la carretera y el vehículo se realice del modo más fiable, es necesario que el neumático se encuentre en perfecto estado y que su presión de inflado sea la correcta sildenafil generico. Una presión incorrecta en los neumáticos puede provocar un desgaste prematuro de los neumáticos y originar situaciones peligrosas en la conducción.

Con el uso, el neumático sufre desgaste, lo que repercute en su capacidad de agarre y se hace necesario controlar la profundidad de la superficie de rodadura. En caso de observar cualquier deterioro, es imprescindible sustituirlo con la mayor brevedad y, de paso, comprobar la correcta alineación de la dirección.

El sistema de frenos es uno de los principales sistemas de su vehículo. Se basa en un conjunto de elementos de fricción compuesto por las pastillas de freno y los denominados discos de freno o zapatas en el caso de que el coche no disponga de frenos de disco a las cuatro ruedas.

Al frenar, lo que provocamos es una fricción entre ambos elementos. Las pastillas de freno rozan con los discos y de este modo disminuye la velocidad de giro. Aunque el sistema está diseñado para trabajar en condiciones adversas, tanto las pastillas como los discos deben ser controlados periódicamente para asegurar su óptimo funcionamiento en cualquier situación.

En caso de que el desgaste haya sido excesivo, cualquiera de los elementos afectados ha de ser sustituido. La revisión de los frenos es algo imprescindible para nuestra seguridad y debe hacerse como mínimo una vez al año.